Primera crítica “oficial” del libro

22 de Febrero de 2010. Llego a casa después de trabajar y me encuentro con la más agradable de las sorpresas!!

Por fin, se ha publicado una crítica relativa a “El secreto de los dioses olvidados”. Ha sido en FantasyMundo, y para mi regocijo ha resultado ser de lo más positiva. Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero… y, en lo personal, me quita un gran peso de encima. Aunque de mis amistades había recibido comentarios tibiamente positivos, estaba deseando leer algo escrito por una persona que no tuviera relación conmigo. Como ya he dicho en posteos anteriores, las reseñas de la contraportada me han hecho sentir ansioso durante estos meses. Deseaba tener un pie de toque para creerme las alabanzas que allí me habían dedicado.

Aunque sé que el libro está en manos de otros blogueros y foros, no sé aún si podré leer su opinión. Así que me alegra mucho que se haya “roto el fuego”, y conservo la esperanza de poder ver publicados los comentarios de esas personas. Creo que una crítica constructiva por parte de un extraño te puede ayudar mucho. Sobre todo a la hora de descubrir defectos o problemas con la comprensión del texto que, quien está más acostumbrado a leer lo que escribo, acepta con más facilidad.

Con esto se calman un poco mis nervios, y toma el relevo la curiosidad por lo que pueda empezar a comentarse sobre el libro en la red. De momento, la crítica ha pasado a engrosar el “Libro de firmas” del blog.

10 razones para leer “El secreto…”

Con vuestro permiso, actualizo hoy el blog con material entresacado de otro lugar. Se trata de la lista de razones para leer la novela que, con bastante buen humor, presenté en el foro de Ábretelibro!. Y ya que han elegido el libro para su club de lectura de ciencia-ficción en Marzo, pues hay que probar suerte con los que pasáis por aquí.

A ver si es que las razones son tan convincentes como para que le deis una oportunidad a la novela… 😛

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Sesión de firmas en Madrid

Al final, aunque se hayan hecho de rogar, han llegado las fotos de la sesión de firmas que realicé en la tienda Generación-X de Madrid, el día 13 de Diciembre del año pasado.

Principalmente, debo dar gracias a todos los amiguetes que se pasaron por allí para verme, saludarme, felicitarme y llevarse un ejemplar recién sacadito del horno. Muy en especial, un gran abrazo para aquellos a los que hacía tiempo que no veía o los compañeros de curro que sacaron tiempo para pasarse por el evento.

Tampoco me olvido de Diana y Hector, sin cuya mediación nada de esto habría sido posible (gracias mil, pareja!!).

Y sin más, ahí van las instantáneas.


Primer encuentro con el público

Después del jarro de agua fría que han supuesto los problemas con la distribución del libro, durante los últimos diez días también he tenido tiempo para vivir unos cuantos buenos momentos. No voy a decir que me han resarcido, pero me permitieron pensar en positivo.

La semana pasada recibí los ejemplares que me corresponden gratuitamente. Un subidón de moral que me duró hasta el fin de semana, cuando les pude enseñar a mis amigos eso de lo que llevo tanto tiempo hablando: mi libro. Me alegró mucho poder compartir con ellos la ilusión de esas páginas impresas, y disfruté al ver que la dedicatoria arrancó algún agradecimiento de mi “corrector” (en voz baja y cuando los demás no miraban). La opinión general es que la novela llamará la atención a quien la hojee, y que las reseñas lo harán interesante.

Sin embargo, el título de éste artículo no viene por éste hecho. La noticia es que se ha organizado, gracias a mis amigos y sus contactos, una Presentación / Sesión de Firmas del libro para la próxima semana (si no hay cambios de última hora). La fecha es el 12 de Diciembre, y el lugar la tienda Generación-X, en la Calle Puebla. A partir de las 12:30 del mediodía, me enfrentaré a las preguntas que quieran hacerme y procuraré no dislocarme la muñeca (no espero que llegue la sangre al río, pero cualquiera se fía…)

Así pues, todos los que estéis en Madrid ese día y queráis aprovechar la oportunidad… allí os espero. Pero no me tratéis muy mal ni me hagáis pasar vergüenza, por favor!! 🙂

Ya es Realidad.

1929. El Imperio germano-ruso nacido tras la victoria del Kaiser en la Gran Guerra controla desde Berlín casi toda Europa. A lo largo del continente las tensiones entre vencedores y vencidos, imperialistas y bolcheviques, se encuentran en un peligroso punto de ebullición.

En París, eruditos especialistas en la leyenda de la Atlántida han hecho un gran descubrimiento en secreto. Datos que revelan una sorprendente verdad tras el relato de Platón. Pero alguien más está al tanto de sus investigaciones, y quiere apropiarse de ese fabuloso tesoro.

Cuando la conspiración salga a la luz, un joven correo de la Resistencia va a ser la única esperanza de los científicos para proteger el secreto que ocultaban los diarios de un famoso novelista francés. Jean Fontanabella y su improvisado aliado, Marcel DeFer, serán testigos a partir de ese momento de prodigios como ningún hombre recordaba jamás.

“El Secreto de los Dioses Olvidados” propone al lector aventurarse en la ucronía de un pasado ficticio, durante el cual la Primera Guerra Mundial no llevó los derroteros que hemos leído en los libros de Historia. A lo largo de sus páginas se desarrollan las consecuencias históricas fruto de esa hipótesis. Haciéndole testigo de ese nuevo “statu quo” en el que los destinos de varios países se han modificado sustancialmente y de cómo evoluciona la situación, destinada de forma inevitable al conflicto.

Todo ello entrelazado con una historia que mezcla elementos de fantasía y ciencia-ficción, creando un mundo en el que cualquier sorpresa es posible cuando la ciencia desvele el poder oculto tras la magia de una leyenda. Prodigios sobrehumanos y pesadillas infernales se sucederán entonces, a medida que fuerzas largo tiempo ignoradas por el hombre moderno se despierten.

DE MOMENTO, A LA VENTA SÓLO EN: CYBERDARK o en Librerías (mediante pedido telefónico a la Editorial).

La Cuadratura del Círculo

Después de muchos días esperando a recibir noticias de parte de la editorial, hoy me ha llegado un correo del Grupo AJEC. Ha sido un mensaje agridulce, que procedo a desgranar para informaros de las novedades.

Primero, el libro estará a la venta a partir del 23 de Noviembre. Eso sí, sólo a través de internet. En la página de Cyberdark, donde ya lleva tiempo anunciado como novedad de la editorial.

Segundo, la distribución a librerías queda pospuesta hasta Febrero, aproximadamente. Un problema va a impedir que se puedan encontrar los ejemplares “fisicos”, aunque quienes lo deseen podrán hacer el pedido a la editorial por vía telefónica (creo que la información es accesible, pero por si acaso me enteraré).

Tercero, la semana que viene podré tener entre mis manos uno de los ejemplares. Ya puedo irle haciendo hueco y estudiando dónde quedará más lucido…

Total, que comienzo la andadura pero de una manera que se puede calificar como “coja”. La época de lanzamiento prevista era muy buena, y éste problema con la editorial parece que lo va a echar por tierra. Un desastre que espero compensar con las críticas, que ojalá sean lo suficientemente buenas como para animar a la gente a hacerse con el libro.

Y menos mal que el 23 me parece una fecha muy buena. Es un número al que le tengo un aprecio personal. Ojalá sea una buena señal, después de todo.

Avance de “El Secreto…”

A partir de hoy, se ponen a disposición de los futuros lectores de “El secreto de los dioses olvidados” las primeras 7 páginas de la novela. Sé que es poco, pero he incluído también una visión de la portada. Todos aquellos que tengáis curiosidad por saber un poco más sobre lo que les espera en el interior del libro, podéis aprovechar el momento para curiosear.

El Avance de la novela (en formato PDF) a un click.

Reflexiones tras la portada

“El secreto de los dioses olvidados” es ya una realidad casi tangible. La aparición en la sección de Novedades del Grupo AJEC ya ha puesto fecha a su lanzamiento. Y con ello crecen al unísono mi emoción por llegar al final de este trayecto, junto a la angustia por las reacciones de los lectores.

No sé qué habrán sentido otros escritores de mi generación al publicar por primera vez. Para mí, criado con Mazinger-Z y las predicciones de un siglo XXI en el que viajaríamos a la Luna de vacaciones la palabra “lanzamiento” no podría ser mas apropiada. Publicar este libro es lo más parecido a cumplir el sueño infantil de estar a los mandos de una nave espacial. Y ya que no podré experimentar las alucinantes aventuras de Lucky Starr, al menos quisiera provocar en los lectores de “El secreto de los dioses olvidados” el mismo deseo de vivir fantasías similares que me cautivó a mí.

El aspecto del libro, en mi opinión, ya da pie a soñar con emociones fuertes y debería atraer a los aficionados a la ciencia-ficción. Los artistas de Calderon Studio respetaron mi propuesta original para la portada (una vista aérea de París surcado por zeppelines), aplicando además su ingenio para darle un aspecto más sugerente: eligieron una vista nocturna, con los dirigibles y la torre Eiffel destacando sobre todo lo demás. Incluso las llamas que devoran documentos en el plano inferior colaboran a esa impresión de desastre inminente.

portadaweb

Sin embargo, un detalle se me pasó por alto en un principio. Uno que ayuda sobremanera a que el libro enlace exteriormente con esos clásicos de mi infancia y adolescencia. La propia portada está diseñada para dar la apariencia de un libro viejo. Esas marcas típicas del ejemplar manoseado y leído por cientos de personas, conocidas por todo aquel que haya manejado libros de segunda mano o sea aficionado a las bibliotecas, otorgan a “El secreto de los dioses olvidados” el aspecto de un clásico de la literatura “pulp”.

Y por último, pero no menos importantes, han resultado las reseñas de la contraportada. Juan Miguel Aguilera, Rafael Marín y Steve Redwood me han hecho el gran honor de halagar las virtudes de la novela. Ni en sueños me habría atrevido a pensar, un año atrás, en que dos de los pesos pesados de la ciencia-ficción nacional fueran a “avalar” mi obra. Un hecho que, además, vuelca sobre mí una responsabilidad aún mayor hacia los lectores, puesto que deberé cumplir con las expectativas creadas por esas palabras. Y no quiero dejar de hablar de Steve Redwood, cuya “lectura crítica” me ayudó a la hora de acometer la última revisión del texto. Sin haberle conocido más que por sus comentarios le considero una magnífica persona, cuyas anotaciones no sólo me parecieron acertadas, si no que las hizo en un tono cordial. Justo lo que un “novato” necesita para no sentirse acobardado por el juicio del “veterano”. Y creo que los cambios que me inspiró le gustarán.

Reconozco que, siendo una persona realista, no dejo de tener un lado tremendamente soñador (sin el cual, supongo, no podría escribir). Mis expectativas siempre han sido (y ahí siguen) muy modestas. Algo que se ha fundado en los comentarios de quienes ya han pasado por este trance. Pero al mirar la portada, leer las reseñas e imaginar los ejemplares en las librerías no puedo evitar que la ilusión vuele hacia la remota posibilidad del éxito que todo autor novel alberga.

Al menos, ya he recorrido todo este tramo de la travesía. Y, por mi parte, he puesto lo máximo para hacer que el resultado fuese bueno.

“El Secreto” se hace imágen

La fecha de hoy pasará a tener un círculo rojo bien grande alrededor. Me he encontrado en mi mail un mensaje de parte de Raúl Gonzálvez, para confirmarme que la portada ya es una realidad. De hecho, me ha enviado la primera versión: para quienes quieran saber de qué se trata, es la ilustración con el título y el nombre del autor ya incorporados, pero a la que le faltan algunos detalles (en mi caso, las reseñas).

No creo que necesite deciros la sensación que me ha invadido. La felicidad ha sido muy grande, sobre todo porque el trabajo de CalderonStudio es, a mi parecer, impresionante. En cuanto me envíen la versión a mejor resolución pienso usarla de fondo de pantalla. Su simple apariencia puede ser un gran reclamo para que los aficionados a la ficción echen un ojo al libro… Lo único que lamento es no poder enseñarla, aunque pretendo colgarla tan pronto como la editorial me coloque en la sección de Novedades.

¿Qué puedo decir? Otro de esos “primeros momentos” de autor novel por el que estaba ansiando pasar. El siguiente, en un mes (espero, espero).

Mirando atrás

Traigo hoy ésta entrada para poner en antecedentes a quienes lean “El Secreto de los dioses olvidados” y se pregunten de dónde ha salido el autor de esa historia. Supongo que es bueno que el lector conozca los gustos y referencias del escritor, máxime cuando se trata de una primera obra. Pero, sobre todo, me apetecía contar cómo he ido evolucionando hasta llegar aquí.

En primer lugar, debo reconocer que he sido un lector de ficción empedernido desde el mismo principio de mi afición a la lectura. Como ya he contado alguna vez, descubrí el placer por las aventuras con “La vuelta al mundo en 80 días” y desde entonces no he dejado de disfrutarlas. A partir de los 8 años y hasta acabar la EGB mi rutina diaria consistía en volver a casa, dejar la mochila y meterme en la biblioteca hasta que cerraban. Fue el tiempo de descubrir a Los Hollister, Los tres investigadores, el Pequeño Nicolás, Los cinco, Tocon… además de Asterix, Tintín, Blueberry, Valerian y demás. Recuerdo llegar a estar enfermo y, no teniendo otra cosa, leerme la colección de Celia de mi hermana.

De ésta época es mi primer “ramalazo literario”, consistente en presentarme a un concurso en el colegio. La desastrosa consecuencia fue que el jurado (de padres de alumnos) me acusó de haber plagiado el cuento. Al parecer, el lenguaje les pareció demasiado adulto para un niño de mi edad. Ésto último no lo supe hasta mucho más tarde, pero que un compañero me acusara de haber copiado me afectó. Hizo que no volviera a presentarme a ningún concurso hasta la universidad.

El siguiente cambio ocurrió antes de pasar al Instituto, pero principalmente durante esa etapa. Me centré en la lectura y el diseño de cómics de superhéroes (motivado por mi otra gran afición, el dibujo). También fue el momento de pasar a la Biblioteca de Adultos, recorriendo las estanterías en busca de ciencia-ficción, con Asimov a la cabeza. Y aunque, como digo, llené cuadernos con argumentos para aventuras de superhéroes que yo creaba y dibujaba, no dejé de escribir. La primera novela debí de acabarla el último año de EGB. Si digo que la mecanografié sobre cuartillas hechas a base de fotocopias “recicladas”, puedo dar una idea aproximada de su apariencia. Estaba escrita, además, sobre la marcha. Por lo tanto, el argumento varió a medida que iba modificándolo en mi cabeza día a día, y contaba con personajes de cómic de “invitados especiales”. En el instituto, las buenas calificaciones que obtuve por un relato breve y varias “redacciones libres” me devolvieron la confianza en que aquello podía hacerlo bien, aunque es cierto que esos años torturé varias máquinas de escribir con más ilusión que otra cosa.

Mi etapa en la universidad fue de las más creativas. Logré publicar un relato de “terror Lovecraftiano” en el certamen de “El Fungible” de 1.997, hice de articulista para varios fanzines (siempre alrededor del mundo del cómic) y acabé otra novela. Ésta vez, una parodia de la fantasía épica con tintes a lo Pratchett. Sin embargo, mi principal actividad literaria fue la escritura de aventuras para juegos de rol. Y podía decirse que así aprendí unos cuantos de los conceptos para acometer después la escritura de novelas. Me obligó a estructurar la narración, a planear los giros argumentales y a documentarme (me gustaba usar localizaciones reales). Aún así, acumulé cientos de páginas con historias que, llegadas a cierto punto, se morían por falta de ideas. Aunque también aumentó la cantidad de cuentos cortos, que fui guardando por no saber cómo (o no atreverme) a llevarlos a concurso.

En esa dinámica avanzó el tiempo hasta sufrir de cierta sequía, rota al llegar el año 2.006. Entonces me encontré con la primera novela publicada por un antiguo compañero del instituto y decidí que era hora de probar fortuna de un modo más profesional. Nada de mandar el manuscrito con la tinta de la impresora fresca. Convencí a amigos para leer la obra y saber qué debía mejorar. Acepté la necesidad de rescribir hasta que todo encajara y fluyera con suavidad. Una serie de detalles que, al ignorarlos en el pasado, no podían dar frutos.

Ahora, mientras aguardo a que “El Secreto de los dioses olvidados” aparezca en las estanterías de los libreros, procuro no dejar lejos el bolígrafo. Dejé apartado el sueño de dibujar cómics, sin perder el de escribir guiones. Buceo entre mis relatos cortos cuando descubro un concurso interesante. Escribo dentro de un “taller literario” de Mensa. Estoy luchando con mi siguiente proyecto: la primera novela de una saga “gótica”… Y todo ello animado por la misma ilusión que impregnó aquella novelita escrita a golpe de teclas cuando no tenía más de quince años: contar una historia que haga disfrutar a quien la lea.

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